A SILVIA . le costó mucho todo, y se rompió sola para sacar a sus tres hijos adelante. Es terapeuta física. Cada cosa que consigue sale de sus propios dedos. Al primer papá, el de sus dos varones Leonardo y Bruno, lo ve de vez en cuando, si hay algo particular para tratar. Al segundo papá no lo vio nunca más; ni siquiera conoce a su hija Mariana, de cinco años.
 

   
Siguiente Anterior