Si la fotografía es
el arte de fijar una sombra, el vidrio es el medio que transfiere esa sombra
a la película. Para Joel-Peter Witkin, cuyos cuadros elaborados
contienen una reverberación extrema entre la vida y la muerte, el
vidrio encierra poderosas asociaciones. "Oldenburg," dice Witkin,
" describió una vez al vidrio como un 'relámpago atrapado
en la arena'. " Un día antes de que se presentara la retrospectiva
de Witkin en el Museo Guggenheim de Nueva York, habló con Michael
Sand acerca de la fotografía, la moralidad, y los restos de
seres humanos.
VIDRIO
Mi padre tuvo cuatro hermanos, todos
eran vidrieros, a mi me incluía en el trabajo de ellos. Mi primer
trabajo consistió en romper vidrio con unos polines, para que luego
el pudiera reponerlo. Así que el trabajo consistió en simplemente
romper vidrios. Naturalmente que no teníamos protección,
algo así como goggles por ejemplo. Durante las primeras dos o tres
horas de estar rompiendo vidrios se me metió una astilla en el ojo.
Mi padre la saco. Tenía unas manos inmensas. Me dobló el
párpado para atrás con el palito de un fósforo de
madera-- sus manos olían a mastique, puros y mugre - y me retiro
la astilla. Esa astilla se había incrustado en la parte blanca del
ojo, y yo me estaba volviendo loco. Sin embargo, esta fue la comunicación
mas cercana que tuve con mi padre, salvo cuando venía a la casa
para hablar con mi madre. Hablaban de cosas de dinero porque el tenía
que pagarle la alimentación de la familia. También venía
de visita y mostraba fotos extrañas.
Me llevó a un lado y me mostraba recortes de la
revista Life, o Look, de periódicos como el Daily Mirror o The News
( no era un lector del New York Times). Yo debo de haber tenido como cinco
años, y sabía cuando me mostraba esas fotografías
que el me estaba diciendo que el no podía hacerlas, pero que tal
vez una parte de el si pudiera hacerlo, por mi conducto. Sin decirlo, yo
lo miraba y sabía, que el sabía que yo podía intentarlo.
Pienso que lo que hace que una imagen sea poderosa, es
que a diferencia de otros medios, como el vídeo o el cine, aquí
se trata de la quietud. Pienso que alguien que se hace fotógrafo
es porque quieren absorberlo todo y comprimirlo a que quede en una imagen
fija. Cuando realmente quieres decirle algo a alguien, los agarras, los
tomas y abrazas. Eso es lo que ocurre con la imagen fija.
HOMBRE DE VIDRIO
Nacemos desnudos. En realidad deberíamos
vivir desnudos -- no lo digo literalmente, sino en términos de honestidad
y franqueza. He visto cientos de personas sobre las losas, y ocasionalmente
veo una mujer que aun es hermosa-- y eso es muy muy impresionante. Tiene
un impacto muy fuerte porque esta uno mirando les restos de una vida humana,
o la evidencia de lo que fue una vida.
Me quedé cuatro días adicionales en la Ciudad
de México, cuando estuve haciendo la imagen del "Hombre de
Vidrio" porque no lograba encontrar el cuerpo que requería.
Cuando llegan los cuerpos traídos de la calle, existe la duda de
como es que murieron. La gente de la calle puede ser que se la encuentre
hasta días después de haber fallecido, lo cual dificulta
encontrar la razón de su muerte.
En sus camionetas blancas, choferes de la morgue hacen
recorridos a diario para recoger cadáveres. Cuando los encuentran,
éstos son lanzados sobre la camilla boca abajo. Sus narices se rompen
en ocasiones, apilan hasta seis cadáveres uno encima del otro, algunos
bastante inflados. Se les toma su identidad, se les retira su ropa y se
mantiene un registro.
Al quedarme esos días adicionales en la Ciudad
de México, intuí que algo iba a ocurrir. Me pasaron una llamada
telefónica de que habían recogido a cuatro hombres, en la
última ronda del último del día antes de partir. Me
dirigí al hospital con mi interprete y me fui a tomar fotografías.
Uno de los muertos había sido atropellado por un automóvil,
y no estaba en muy buenas condiciones. Otro de los hombres ya era una personas
de edad, no me resultaba. Otro más había muerto de las cuchilladas
recibidas. Los camilleros cuidaron de que no se les rompieran las narices,
por tratar de ayudarme. El último de los cadáveres, era de
un punk el cual visualmente no me resultaba muy interesante.
Para algunas personas la evidencia de su alma esta
allí o no, a la hora de la muerte. Por eso cuando vi a este último
de los cuatro cadáveres, dije, con este me quedo. Esto era alrededor
de Navidad, y los mexicanos estaban afuera celebrando y preparándose
para las vacaciones.
Allí estoy en una habitación con ese cadáver.
Lo estoy tratando de posar, le coloco un pescado en sus manos a manera
de elemento visual, tomo una lectura de la luz y procedo a tomar unas fotografías
solo como un registro. Pido que procedan con la autopsia que le hacen a
los cadáveres. Tan pronto como le hacen la autopsia comienza a cambiar.
El esta en la mesa, y comienza a transformarse. Volteo para hablar con
mi interprete, quien es un hombre muy inteligente, y ambos hemos visto
lo mismo. Y el me dice" " Le están haciendo el juicio,
en este momento" . De repente dejo de ser un punk. Delante de nosotros
sufrió esa transformación en la mesa de la autopsia. Les
pido a los técnicos que no lo laven que le dejen toda la sangre
que provino de la sutura. Generalmente abren la cabeza y retiran el cerebro.
Algunas veces regresan el cerebro, en otras solo colocan una toalla de
papel, o tal vez las "Ultimas Noticias" para mantener la forma
de la piel. En esta ocasión regresaron el cerebro. Cuando estaban
manejando la masa encefálica de un lado al otro, dije: " Mira
ese cerebro- puede ser que haya contenido pensamientos de maldad, y como
sea que haya sido juzgado, ahora ya tiene una presencia distinta".
Cuando me lo regresaron, lo coloque en una silla y le
tome unos retratos allí sentado. Luego me pase con el una hora y
media hasta que se vio como San Sebastián. Se miraba como una persona
que tenía elegancia. Sus dedos, lo juro, habían crecido como
cincuenta porciento. Se veía elegantes. Eran los dedos mas elongados
que le haya yo jamas visto a un hombre. Parecía que deseaban alcanzar
la eternidad.
MORAL Y MORTANDAD
Pienso que la mayoría de las
personas no están conscientes que la mortalidad tiene que ver con
la vida y la muerte. Desde luego que no todo tiene que ver con el trabajo
duro de la existencia, si no de lo que ocurre en la vida.
Cada momento es una decisión moral. Hay un código
de moralidad en cada uno de nuestros corazones, y es una cuestión
de encontrar nuestros destinos y el propósito de esos destinos.
Esta vida es un sitio para ensayar, debiera de ser un ensayo sublime.
Seamus Heany, que recién acaba de ganar el premio
Nobel de literatura, dijo " La finalidad del arte es la paz".
Me parece una frase admirable. La razón por la que vamos a Museos
y la razón por la que admiramos cosas bellas es porque ya no hay
muchas cosas bellas allá afuera. Pienso que los Museos se han convertido
en un especie de nuevo centro religioso, como centro espiritual de la vida
secular.
Hay esta gran historia que me dijeron acerca de un andariego
que iba por el desierto. Y en uno de sus recorridos de repente escucha
a la distancia el choque de acero contra rocas. Se dirige hacia el sitio
de donde parten esos ruidos, y se encuentra a dos hombres rompiendo piedras
en el desierto. Se acerca a uno que al parecer estaba muy enojado, y le
pregunta ¿ que estas haciendo ? y el hombre responde " estoy
rompiendo piedras". El andariego se acerca al otro hombre que también
estaba haciendo lo mismo, pero que no estaba enojado, y al preguntarle
que era lo que el estaba haciendo, le respondió " estoy construyendo
una catedral".
Michael Sand