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En México nos han enseñado a ver el pasado de
una manera muy artificiosa, llena de nociones preconcebidas,
no solamente la de un "pasado glorioso" --nuestra
arqueología, nuestra grandiosa cultura, los tesoros
de los últimos treinta siglos, etc.--, sino que
también nos enseñaron a mirar todas estas
cosas de una forma muy conservadora, como si estuvieran
fuera de nosotros. Así me enseñaron a mirar la
cultura mexicana.
Mi trabajo establece un paralelo tanto con la cultura y la
manera en que fuimos educados --es decir: lo que nos fue
permitido aprender--, como con una búsqueda de mi
propio pasado y mis ideas de donde yo vengo. Tiene que ver
con el tabú: yo estoy muy interesada en el concepto
de tabú y el cruce de fronteras, lo hago
constantemente en mi trabajo. Tiene que ver con estar en los
dos lados de un lugar. Esta pieza tiene que ver con lo
femenino pero también con lo masculino, es un juego
en donde yo actúo los dos papeles, lo masculino y lo
femenino.
Yo llegué a estas imágenes con una actitud
perturbadora; ahí está ese sentido de
prohibición: "No jodas con el pasado, puedes quedar
embarazada." Es como una broma, algo sobre lo que tu
mamá te advertiría. El juego con las figuras
se convierte en un acto de violación del espacio, una
especie de autoviolación.
Es un territorio que puede pertenecerme o no; estoy haciendo
un embrollo con todo eso. Es algo que me interesa; quiero
saber más; quiero jugar en ese lugar. Mi trabajo es
siempre un lugar fragmentado; un lugar lleno
básicamente de tepalcates, esas pequeñas
piezas de barro que se encuentran dondequiera y que ya no
pueden reconstruirse. Habito un espacio que es un sitio
arqueológico, eso conforma mi realidad.
Raras veces pienso acerca de cómo va a entenderse mi
trabajo en un contexto cultural diferente, ya que mi trabajo
está concebido a partir de la cultura mexicana.
Quizá esta pieza tendrá resonancia emocional.
Creo que cuando la gente ve estas piezas por primera vez no
se da cuenta de que son construcciones inventadas. Pero eso
es solamente una reflexión sobre nuestra historia y
sobre nosotros mismos, después de todo.
Ciudad de México, diciembre de 1994.
No jodas con el pasado porque puedes quedar
embarazada, 1994,
impresiones en ektacolor (revelado cromogénico);
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