Textos Adicionales


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En el frente mexicanoirlandés aparece esta historia como me fue contada por Eamonn McCann, escritor de Derry, sindicalista y activista de los derechos civiles.

Derry, 1968: En lo más álgido de la campaña por los derechos civiles, los manifestantes escuchaban a varios oradores que se referían a los estudiantes de París y Praga cuando un muchacho pecoso habló desde atrás de la multitud. ¿Acaso no deberían enviar un mensaje de solidaridad a los estudiantes mexicanos y guardar un minuto de silencio en memoria de aquellos que habían sido masacrados poco antes de la celebración de los Juegos Olímpicos? McCann, uno de los oradores de la manifestación, recuerda que llegó a ver al joven un par de veces después de esa ocasión. Una vez, durante un mitin político a principios de los setenta, lo recordó como un tipo tímido, aunque articulado y astuto políticamente. La última fue después de que muriera durante una huelga de hambre el 20 de agosto de 1981, cuando llevaron su cuerpo demacrado a la casa de un pariente suyo que vive en Derry, para el funeral. Su nombre era Micky Devine. En septiembre de 1981, en un abarrotado auditorio en la UNAM, en la Ciudad de México, los estudiantes se pusieron de pie para rendir un minuto de silencio a la memoria de Micky Devine y otros nueve de sus camaradas.

Joelle Gartner, Irlanda.

 

Joelle Gartner pueden ser localizados en: 100127.1430@compuserve.com

 

 

En una calle del oeste de Belfast --cuyo nombre está en irlandés-- la leyenda de un anuncio afirma: "HARP: la cerveza irlandesa que toman los mexicanos"; otro, que anuncia cigarros, muestra una misteriosa figura que representa una "ola mexicana". En los campos del Valle de San Joaquín en California, un trabajador originario de Oaxaca, que no habla español ni inglés sino su idioma mixteco natal, recoge fresas vistiendo una playera descolorida con la imagen de un agresivo duende --el logo del equipo de futbol de los "combatientes irlandeses". En tanto que nuestras culturas son vistas como únicas por nuestras historias, éstas siempre han convergido e interactuado y han sido reinventadas a través de la historia --sólo que ahora esto sucede a una velocidad extremadamente rápida.

La confusión y la locura son evidentes para todos nosotros en la medida en que tratamos de entender esta nueva Babel de nuestra posmodernidad.

Trisha Ziff


 

 

"Irlando": México contra Irlanda

 

Orlando, Florida --Copa del Mundo, 1994.

Como la mayoría de los espectáculos deportivos internacionales, la Copa Mundial de 1994 fue el estímulo perfecto para desatar conductas tribales en todo el planeta.

En Irlanda y en México las calles estaban vacías --pueblo tras pueblo, ciudad tras ciudad--: la gente estaba pegada a los televisores.Como ocurre a menudo en Irlanda, las alianzas deportivas refuerzan las divisiones políticas, y esta Copa Mundial no fue la excepción: un ataque protestante provocó la muerte de varios católicos que veían un partido en un bar en el campo. En Belfast, un graffiti unionista se burlaba del equipo irlandés por tratarse de jugadores nacidos en Inglaterra, acusándolos de mercenarios. En México, vastas multitudes tomaban las calles para celebrar cada victoria, ondeando banderas nacionales y gritando ¡Viva México!

Como anfitrión de la Copa Mundial, Estados Unidos, el crisol de las culturas se convirtió en la barra de las ensaladas. En cada juego, las comunidades inmigrantes de todo el mundo desplegaban caricaturas de sus propias identidades. Durante aquellas pocas semanas del verano de 1994 los suecos, brasileños, holandeses, irlandeses y mexicanos se permitían el lujo de no ser norteamericanos. Gente que había pasado casi toda su vida tratando de asimilarse se solazaba en su procedencia étnica. Lo que surgió de aquellos millones de espectadores fue digno de Disneylandia: los suecos lucían rizos rubios, los holandeses calzaban zuecos, los irlandeses se ataviaban con pintura verde y tréboles, y los mexicanos con grandes sombreros y bigotes como los de Zapata. En el partido de Irlanda contra México, en Orlando, era difícil distinguir dónde empezaba Disney World y dónde acababa. La ciudad se convirtió en un enorme parque de diversiones: Epcot se volvió una realidad. Después de todo, es un mundo muy pequeño.

 

Trisha Ziff

 

 

(1)(2)

(1) Daily Mirror, 25 de junio de 1994.

(2) The Irish News, 25 de junio de 1994

 

--Traducción de Cuahtémoc García.

 


Trisha Ziff pueden se localizada en: support@zonezero.com