Prólogo de Cercanias Distantes


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Birmingham/Londres/Dublín

 

En los últimos años se ha observado un cambio importante en el mundo del arte. La exclusividad y los supuestos culturales del mainstream se han visto rotundamente confrontados en diferentes aspectos. Alimentado en sus inicios en Inglaterra y Estados Unidos por el sentimiento de ultraje de artistas y críticos de África, el Caribe, Latinoamérica y Asia generado por su exclusión, el debate se ha orientado últimamente a tratar de definir lo que significa el internacionalismo para las artes visuales en la cultura posmoderna. Las miradas ya no se posan sobre el eje tradicional Europa/Estados Unidos. Cómo presentar exposiciones que tomen en cuenta la práctica artística alrededor del mundo se ha vuelto una preocupación principal para los curadores.

Esta situación, naturalmente, acarrea tantos problemas como los que pretende resolver. El espectáculo de los curadores viajando como antropólogos por el mundo en busca del "descubrimiento" de obras nuevas y excitantes hace dudar sobre si el cambio de énfasis va más allá del deseo de rejuvenecer de un mundo del arte agotado y ahíto a través de la apropiación de obra de partes del mundo hasta ahora ignoradas.

Sin embargo, este cambio es importante. En la reciente Bienal de Venecia algunos de los trabajos más apasionantes se encontraban fuera del principal lugar de reunión, el Giardini. Transcultura, curada por Fumio Nanjo, reunió a quince artistas de varios países como China, Brasil, Singapur y Estados Unidos, así como la exposición de irlandeses representados por Kathy Prendergast y Shane Cullen. Aquí, estar al margen de la Bienal tuvo una nítida ventaja, convirtiendo el antiguo y agotado formato de los pabellones nacionales en uno mucho más preciso y marcado.

El reto ahora debe ser ir más allá de una discusión definida estrechamente en torno al mainstream y la periferia, la inclusión y la exclusión, y reconocer que, como dice el artista, crítico y escritor uruguayo Luis Camnitzer, "...el punto no es nuestro acceso al mainstream, sino el acceso del mainstream a nosotros. Sólo planteado de esta manera el mainstream puede actuar como caja de resonancia de nuestras actividades sin tener que despojarnos de nuestra sustancia".

Cercanías distantes: un diálogo entre artistas chicanos, irlandeses y mexicanos, nos fue propuesta por primera vez hace cuatro años. La premisa, reunir la obra de artistas provenientes de dos países en diferentes continentes, inaugura una nueva discusión sobre la diferencia cultural. Irlanda y México, dos naciones muy distintas en apariencia, tienen mucho en común, y mientras más progresaba el proyecto más claro quedaba que ésta no era una imposición curatorial artificial.

Desde el comienzo fue importante que el marco para la exposición no se convirtiera en una camisa de fuerza. La intención nunca fue ilustrar una teoría de la identidad, sino ofrecer a los artistas el espacio para que colaboraran de cualquier forma que creyeran apropiada. Un aspecto crucial del proyecto fue el entusiasmo con el que todos los artistas acordaron participar, así como las distintas maneras en que lo hicieron. Algunos eligieron viajar al otro país, otros no. A fin de cuentas, aquello que crearía el diálogo esencial era la posibilidad de que surgieran nuevos significados de la interacción entre la obra y la respuesta de los públicos de Irlanda, Estados Unidos y México.

Al yuxtaponer la obra de artistas irlandeses y mexicanos esperamos que la exposición estimule al público a cuestionar los estereotipos y explorar con mente abierta las similitudes y las diferentes respuestas ante las situaciones culturales a través del trabajo de diferentes artistas contemporáneos.

La exposición y la antología sólo pudo ser resultado del apoyo de mucha gente. En primer lugar debemos expresar nuestra gratitud a los artistas, cuya paciencia y dedicación al proyecto han sido invaluables. También a todos los escritores de esta antología y a los compositores por crear nuevas obras para el disco compacto adjunto. Y, finalmente, estamos en deuda con la curadora, Trisha Ziff, sin cuya inagotable energía y la habilidad para convencer a la gente clave de la importancia de este proyecto, la exposición y esta publicación nunca hubieran podido realizarse.

 

Elizabeth A. Macgregor, directora de la galería Ikon, Birmingham, Inglaterra.

Jenny Lomax, directora del Centro de Artes de Camden, Londres.

Dean McGonagle, director del Museo de Arte Moderno de Irlanda, Dublin.

 

Santa Mónica

Situada al filo de la costa del Pacífico, la ciudad de Santa Mónica tiene el encanto de una comunidad soñolienta junto al mar y, sin embargo, se encuentra ubicada en la encrucijada geográfica de una enorme metrópolis poseedora de un complejo racial multiétnico. Son ochenta y cinco lenguas distintas las que se hablan tan sólo en el sistema educativo del condado de Los Ángeles, y para el año 2000 la población no-anglosajona comprenderá dos tercios de la población total. El censo de 1990 reportó que las minorías raciales y étnicas representaban más de 59% de los 9 millones de personas que viven en el condado. Y así, mientras la demografía del condado de Los Ángeles cambia y estos rápidos cambios continúan desafiando nuestras instituciones cívicas, sociales y culturales, la función de instituciones como el Museo de Arte de Santa Mónica es crítica para el bienestar de la comunidad. Por esta razón exposiciones como la de Cercanías distantes son de gran interés, ya que brindan un foro para el diálogo entre pueblos separados por grandes distancias.

Desde su creación el Museo de Arte de Santa Mónica ha buscado revitalizar y redefinir las relaciones con las comunidades y artistas a los que sirve. Al presentar obras de artistas rara vez vistos, ya sea en la gran área de Los Ángeles o en el oeste de Los Ángeles, incluyendo obras de artistas cuyas convicciones o puntos de vista pueden diferir de aquellos propios de la cultura norteamericana dominante, el Museo de Arte de Santa Mónica busca cultivar el diálogo entre gente de diversos orígenes y valores estéticos. Cercanías distantes nos lleva invariablemente a un conocimiento transcultural y proporciona al público una visión hacia el interior de las historias paralelas que florecen en ella, pero que muy rara vez emergen.

Desde su más temprana concepción esta exposición ha sufrido numerosos cambios. Para una muestra tan poco ortodoxa como lo es Cercanías distantes, quizá este largo periodo de gestación era inevitable. Una exposición menor o más débil sencillamente se hubiera desvanecido. Esto es, por tanto, un testimonio de la inventiva, la perseverancia y la creatividad de Trisha Ziff, curadora de la exposición y editora de esta antología, gracias a quien la exposición fue posible. Al coordinar los innumerables elementos para esta muestra --los artistas y los escritores, los coleccionistas y los que aportaron los fondos, las instituciones participantes y el apoyo oficial-- Trisha orquestó en realidad una exposición excepcional. Permítaseme agradecer también a Pilar Pérez, sin cuyas habilidades para recabar fondos la exposición en el Museo de Santa Mónica simplemente no hubiera sido posible. Es mi ferviente deseo que esta novedosa manera de abordar la curadoría sirva como modelo a otras exploraciones transculturales de este tipo.

 

Thomas Rhoads, director del Museo de Arte de Santa Monica.

 

Ciudad de México

La exposición Cercanías distantes vendrá a México en 1997. Mientras escribo estas palabras no es posible vislumbrar con claridad el contexto dentro del cual será vista esta muestra a más de un año de distancia, dados los agitados tiempos que vivimos en el país.

En tiempos de crisis y cambios es inevitable cuestionar el papel de un Museo de Arte Contemporáneo. ¿Debemos, como museo, ignorar el mundo que está más allá de sus paredes? ¿O debemos usarlo para tratar asuntos culturales pertinentes en estos tiempos? Durante una crisis económica las artes sufren y nosotros, en esta época, operamos bajo severas limitaciones.

Sin embargo, convencidos de la absoluta necesidad de participar en la discusión global del arte, la cultura, la identidad y el asunto siempre pendiente respecto de lo que hacemos como museos, el Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil decidió crear una página dentro de la red mundial de Internet para evitar secarse y marchitarse dentro del aislamiento. Así, cuando Cercanías distantes llegue a México, la última parada en el viaje, podremos proporcionar una plataforma internacional para una discusión de temas provocada por la exposición y el catálogo y que no estará limitada por la distancia o el presupuesto.

Cercanías distantes es un diálogo entre artistas de culturas que, directa o indirectamente, han estado sujetas durante generaciones a la presión y la dominación extranjera. La intención de la exposición es provocar la discusión de asuntos sobre los cuales pensamos con frecuencia: el arte, la cultura y la identidad.

Finalmente se trata de gente --gente creativa--: los irlandeses en Irlanda e Inglaterra; los mexicanos en México y los chicanos en los Estados Unidos.

Esperamos con ansia ser los anfitriones de la exposición en el Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil.